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En estos 4 capítulos explicamos el porqué de la utilización de exopolisacáridos y liposomas en nuestras autovacunas.

1.- EXOPOLISACÁRIDOS CAPSULARES BACTERIANOS

2.- BIOFILMS BACTERIANOS: PAPEL DE LOS EXOPOLISACÁRIDOS EN LOS PROCESOS CRÓNICOS

3.- LIPOSOMAS: VEHICULADORES DE ANTÍGENOS

4.- AUTOVACUNAS DE ÚLTIMA GENERACIÓN

 

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1.- EXOPOLISACÁRIDOS CAPSULARES BACTERIANOS

Para poder abrir esos documentos necesitas tener la aplicación gratuita Acrobat Reader.


Los fagocitos, neutrófilos y macrófagos pueden ingerir a las bacterias específicamente (mediante anticuerpos) o inespecíficamente tras haber "chocado" con ella. Si la bacteria no presenta envueltas extracelulares, tendrá una superficie relativamente hidrofóbica y será fagocitada sin dificultad. Este reconocimiento inespecífico se ve facilitado por el complemento y una serie de proteínas sanguíneas, pero, en general, es sólo un mecanismo de respuesta primaria. Para que una respuesta inmune frente a una bacteria extracelular sea protectora debe estar mediada por anticuerpos.

Una vez que los fagocitos han digerido inespecíficamente a algunas bacterias comienza la producción de anticuerpos opsonizantes, fundamentalmente dirigidos frente a los antígenos de la pared. Ahora, el proceso de la fagocitosis es mucho más ágil porque los anticuerpos circulantes encontrarán a las bacterias individualizadas y se unirán a ellas por la región Fab. Esta unión produce un cambio en la región Fc del anticuerpo, que por un lado activa al complemento y por otro facilita la unión de los fagocitos (Fig 1).

Fig. 1: Esquema del proceso de opsonización (unión de los anticuerpos a la bacteria) y posterior fagocitosis de una bacteria.
Producción de exopolisacáridos capsulares

En realidad las cosas no se resuelven tan fácilmente para el hospedador que sufre la infección ya que las bacterias se han adaptado a los mecanismos de defensa del hospedador han creado una envoltura poco densa de exopolisacáridos capsulares que recubren la pared bacteriana.

La capa de exopolisacáridos capsulares es muy gruesa pero es poco densa, por lo que los nutrientes, los antibióticos ó incluso una proteína grande como un anticuerpo la atraviesan sin dificultad, alcanzando la pared bacteriana y uniéndose a ella por su región Fab. Debido al espesor de la capa de exopolisacáridos, los anticuerpos quedan enmascarados y la región Fc no contacta con los receptores de los fagocitos (Fig 2). Por esta razón, en muchas ocasiones los anticuerpos dirigidos frente a la pared bacteriana no pueden eliminar a las bacterias productoras de exopolisacáridos, y la infección continúa a pesar de la vacunación previa. Para fagocitar a una bacteria rodeada de una cápsula de exopolisacáridos necesitamos producir anticuerpos frente al exopolisacárido y no frente a la pared bacteriana.


Fig. 2: Los macrófagos reconocen un cuerpo extraño sólo si está opsonizado. Como vemos en el esquema, los anticuerpos que se unen al exopolisacárido son los que nos interesan.
La respuesta del hospedador

El hospedador únicamente produce anticuerpos frente a antígenos que no tienen ninguna relación con el cuerpo del hospedador, de otro modo se produciría una respuesta autoinmune de consecuencias fatales.

Fig. 3: Esquema tridimensional de una proteína.

Encontrar antígenos diferentes a los del cuerpo del hospedador es relativamente sencillo en el caso de las proteínas e incluso de otras moléculas de la pared bacteriana. Una proteína está formada por 20 aminoácidos diferentes y la combinación de los mismos da lugar a infinitas secuencias proteicas diferentes. Además, estas secuencias se pliegan tridimensionalmente, de modo que dos aminoácidos separados en la cadena de la proteína acaban juntos en su ordenación tridimensional creando un epítopo que los anticuerpos pueden reconocer (Fig 3). Incluso aminoácidos de diferentes proteínas pueden crear un epítopo al interaccionar varias proteínas.

Sin embargo, los exopolisacáridos capsulares están constituidos por sólo dos o tres moléculas de azúcares unidas unas a otras de una forma lineal y repetitiva y, aunque estas macromoléculas se ramifican a intervalos, no tienen una estructura tridimensional sino bidimensional (Fig 4). Esta falta de "variedad" y la gran homogeneidad que presentan estas macromoléculas en el espacio, hacen que su poder antigénico sea muy pequeño y apenas se produzcan anticuerpos.

Bacterias con exopolisacáridos.

El concepto de exopolisacárido capsular puede parecer extraño, sin embargo, todos estamos familiarizados con el serotipado de las bacterias.

Fig. 4: Polisacárido bacteriano que es casi bidimensional.

Con frecuencia los distintos serotipos corresponden a diferentes polisacáridos. Así, en el caso de Salmonella hablamos de mas de 180 serotipos, en Streptococcus suis de más de 23, y de más de 20 en Staphylococcus aureus o en Erysipelothrix rhusiophatiae. Virtualmente todas las especies bacterianas de interés en veterinaria producen exopolisacáridos, aunque en algunos casos estén poco estudiados, como en los Mycoplasmas.

Generalmente son sólo unos pocos serotipos los responsables de la mayoría de los procesos clínicos, éstos son los serotipos introducidos en las vacunas comerciales (serotipos 1 y 2 en Mal Rojo, serotipos 2, 4 y 5 en Actinobacillus pleuropneumoniae, etc). Sin embargo, muchas veces la enfermedad está producida por otros serotipos diferentes y, en estos casos, la utilización de autovacunas es mucho mejor.

En cualquier caso para conseguir una elevada protección frente a un proceso se debería incluir muchos serotipos. En medicina humana las vacunas frente a meningitis producida por Streptococcus pneumoniae contienen más de 23 serotipos capsulares purificados diferentes, lo cual supone el 25% de los serotipos implicados en este proceso y una protección frente al 95% de las infecciones. Las vacunas comerciales frente a S. pneumoniae han demostrado ampliamente su efectividad después de haber sido utilizadas en millones de niños de todos los países.

Tabla 1. Algunas especies bacterianas productoras de antígenos capsulares de interés veterinario.
Especie bacteriana Número de serotipos descritos
Actinobacillus pleuropneumoniae.

>12
Erysipelothrix rhusiophatiae

>23
Escherichia coli.

>80
Haemophilus parasuis.

>20
Mycoplasma spp.

Nd
Pasteurella multocida.

>16
Pasteurella haemolytica

>16
Salmonella spp.

>180
Staphylococcus aureus

>12

2.- BIOFILMS BACTERIANOS: PAPEL DE LOS EXOPOLISACÁRIDOS EN LOS PROCESOS CRÓNICOS