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Posibilidades de control del PMWS mediante Sueroterapia

E. MARCO B&M,c.v.p.,S.L.

Publicado en Anaporc, Junio 2003

Introducción

El primer caso de Post-weaning Multisystemic Wasting Syndrome (PMWS) fue diagnosticado en España en 1997 (1). Desde, entonces el número de casos diagnosticados ha ido aumentando. Todo parece indicar que Circovirus Porcino tipo II (PCV-II) es el agente responsable del cuadro clínico, sin embargo, los cerdos infectados experimentalmente con homogenizados de tejidos tomados de animales afectados con PMWS no reprodujeron los signos clínicos ni lesiones observadas en los brotes naturales de PMWS. Las lesiones producidas fueron leves, y consistieron en una ligera depleción linfocitaria de los tejidos linfoides y una ligera neumonía intersticial (2). Hay también evidencias de granjas que han tenido contacto con este agente y no han presentado el cuadro clínico típico. De hecho, un estudio retrospectivo llevado a cabo por la Facultat de Veterinaria de Bellaterra (Barcelona) encontró sueros extraídos en 1986 positivos a PCV-II (3). En las infecciones experimentales es necesaria la presencia de un agente co-infeccioso (por ejemplo: PPV) para producir signos clínicos severos (4).

Dada la etiología todavía incierta del cuadro clínico el control de la enfermedad se ha basado principalmente en técnicas de manejo (5,6). Este tipo de medidas han dado buenos resultados en algunas de las explotaciones donde se han aplicado, pero en otras los resultados obtenidos no han sido tan buenos, o sus características hacen muy difícil cumplir todas las medidas aconsejadas. La sueroterapia es una técnica muy antigua que se vuelve a utilizar siempre que tenemos un cuadro clínico todavía poco comprendido, así se usó en España para luchar contra la Fiebre Aftosa, se usó en los primeros brotes de PRRS y se ha vuelto a usar en explotaciones con PMWS. Los resultados publicados demuestran que puede ser una técnica de interés en el control del PMWS (7, 8, 9, 10 y 11).

Observaciones clínicas

El cuadro clínico aparece siempre en una edad concreta, normalmente entre las 7 y las 14 semanas, siendo la primera observación la detección de cerdos que crecen mal, cuya condición corporal se deteriora rápidamente: las costillas y la columna llegan a ser perfectamente visibles, pero curiosamente el abdomen permanece distendido. Los ganglios inguinales en estos animales aparecen agrandados y perfectamente visibles. La tos, disnea, la fiebre ligera (40-41°C), palidez y diarrea también están presentes, pero no en todos los animales. Los más afectados que normalmente son separados en cuadras aisladas muestran a veces un gran interés por el agua e incluso llegan a buscar y succionar la orina de compañeros. La respuesta a los antibióticos es mala. El proceso afecta a un porcentaje moderado de animales, entre el 10 y el 30 %, pero la mortalidad que genera entre los afectados puede ser tan elevada como el 80-90 %. De hecho en estos brotes es normal que animales perfectamente sanos convivan en un mismo corral con otros gravemente afectados. Otra característica curiosa es que hay una clara distinción entre sexos, los machos se afectan más que las hembras. En 10.471 animales de cebo estudiados, localizados en 10 cebos distintos, afectados de PWMS las bajas de machos fueron el doble que las bajas de hembras un 65% fueron de machos y sólo un 34% correspondieron a hembras (un 1% no se registraron), la mortalidad total alcanzó el 6,22%. Se ha comentado también la posibilidad de que algunas líneas fueran más sensibles que otras, pero todas ellas pueden padecer el problema, incluso los cerdos ibéricos.

Las lesiones observadas en necropsia peden ser variables dependiendo del estado sanitario de la granja, pero algunas de ellas son características del proceso y pueden encontrarse en todas las explotaciones afectadas. La canal aparece caquéctica, pálida y el abdomen distendido. En algunos animales se observan signos de diarrea en la zona perineal. Todos los ganglios se encuentran aumentados de tamaño y pálidos siendo los más obvios los inguinales y mesentéricos. Al abrir la cavidad abdominal se observa ascitis, congestión hepática muy marcada, el estómago normalmente aparece vacío de comida, pero lleno de líquido y lo mismo sucede con el contenido intestinal, y en algunos casos pueden observarse edemas en mesenterio y también úlceras gástricas, aunque estas últimas no aparecen en todos los casos. En todas las granjas afectadas se encuentra algún animal de los necropsiados cuyos riñones presentan manchas blancas difusas que en su posterior estudio histológico se corresponden con nefritis intersticiales. En la cavidad torácica lo primero que sorprende es la gran cantidad de líquido (hidrotórax) y el edema pulmonar (espectacular en algunos casos), responsable de que el pulmón no colapse. El pulmón presenta además una coloración variable en más o menos toda su superficie. La cavidad pericárdica también aparece con mayor cantidad de líquido y el corazón se encuentra en todos estos casos aumentado de tamaño, especialmente visible en el ventrículo derecho, lo que altera la consistencia del mismo llegando a presentar una consistencia blanda.

Los hallazgos histológicos son los típicos descritos por una infección por PCV-II, pero a la vez en los corazones se aprecian miocarditis (ligeras a moderadas), con o sin degeneración de las miofibrillas.

Tanto los signos clínicos observados como las lesiones halladas en estos animales son las descritas como típicas en los casos de Fallo Cardiaco Congestivo (12), a excepción del agrandamiento de los ganglios linfáticos y de la neumonía intersticial hallada en el estudio histológico del pulmón.

Con el fin de averiguar si realmente existe una mal funcionamiento del corazón se llevó a cabo un estudio ecocardiográfico de cerdos afectados en dos explotaciones con signos típicos de PMWS. En el modo B y en el corte para-esternal derecho de 4 cámaras en eje largo, se observó una cardiomegalia generalizada con prominencia del ventrículo y atrio derechos (la sobrecarga de volumen ventricular causa una dilatación diastólica ventricular sin afectación del grosor de la pared, "dilatación excéntrica" y función sistólica normal). El movimiento paradójico del septo interventricular secundario a la sobrecarga de volumen del ventrículo derecho se observó claramente en el modo M, concretamente en el corte transversal para-esternal derecho del ventrículo izquierdo. Muchos de los corazones estudiados presentaban derrame pericárdico, todos zonas hiper-ecogénicas (compatibles con fibrosis) en el miocardio del septo interventricular y alguno contraste ecográfico espontáneo signo presuntivo de trombo-embolismo.

Con el Doppler color se detectaron turbulencias en la arteria pulmonar y en las válvulas aurículo-ventriculares.

Signos claros de fallo cardiaco derecho como dilatación de la vena cava caudal, dilatación de las venas hepáticas (congestión pasiva venosa) y ascitis fueron también observados en el examen ecográfico. Otros hallazgos fueron: contenido fluidos en estómago e intestinos y en alguno de los riñones estudiado se apreció un engrosamiento de la zona cortical con una pobre definición de la arquitectura córtico-medular (sugiriendo nefritis).

La miocarditis es causa primera de un Fallo Cardiaco Congestivo (13, 14). Las miocarditis pueden tener una etiología vírica, pero para producirse este tipo de lesión las infecciones deben estar presentes muy tempranamente, bien en los primeros días de vida o incluso "in utero". Esto ha sido descrito en el caso de infección por parvovirus en cachorros: después de la presentación de la forma epidémica muchos de los cachorros morían por una cardiomiopatía dilatada entre los 2 y los 4 meses de edad (13). En las granjas afectadas cardiomegalia y ganglios linfáticos afectados pueden ser detectados en lechones lactantes y lesiones de ligera a moderada miocarditis pueden ser detectadas ya en tejido cardíaco (incluso en explotaciones libres de PRRS). Estos hallazgos sugerirían la presencia de una infección temprana en estos animales.

Medidas de control

Puesto que muchos de los cerdos pueden tener un funcionamiento cardiaco no optimo, todas aquellas medidas destinadas a minimizar el impacto de otras enfermedades van a mostrar su efecto beneficioso, así pues las medidas de control deberán ir destinadas a:

  • Mantener el equilibrio sanitario de la granja
  • Evitar el contagio entre los animales
  • Favorecer la respuesta inmune natural de los cerdos

 

Mantener el equilibrio sanitario de la granja

Este tipo de medidas no son nuevas entre las explotaciones porcinas, no obstante, lo habitual es que éstas no se practiquen de una manera estricta. Van destinadas a mantener la presión de infección de la granja lo más controlada posible.

 

  • Practicar el Todo dentro — Todo fuera en las distintas salas de la granja.
  • Practicar un correcto lavado de las salas: vaciar y lavar fosas, utilizar un detergente para eliminar completamente los residuos orgánicos, desinfectar una vez que la sala esté seca y dejar secar completamente antes de volver a introducir ganado en ella.
  • Reducir la entrada de reposición, mantener inalterado el origen sanitario de la misma y someterla a un completo programa de aislamiento y adaptación suficientemente largo (por lo menos 6 semanas) como para evitar alteraciones en el rebaño reproductor. En algunos casos la supresión de la entrada de reposición durante un período de 3-4 meses puede ser aconsejable.
  • En aquellos casos más rebeldes puede ser necesario la despoblación total de la transición por un período de 2-3 meses. Esta es quizás la medida más contundente, pero también la que consigue una respuesta positiva más espectacular. Con todo, no podemos afirmar que sea la solución definitiva. Algunas de las granjas que han aplicado este tipo de procedimiento no han conseguido que la enfermedad desaparezca de las mismas. Los niveles de mortalidad no han vuelto a ser los mismos que había antes de padecer el PMWS, pero por lo menos se han reducido considerablemente.

Evitar el contagio

La medida más recomendable para evitar el contagio entre los animales de la granja es la perfecta separación de los distintos grupos de edad. Para ello es preciso que las bandas de partos de la explotación estén perfectamente marcadas. En muchos casos el paso a un sistema de bandas menos frecuentes, por ejemplo: pasar de un manejo en bandas semanales a un manejo de bandas a 3 semanas, facilita la delimitación de los distintos grupos de edad, dificultando los movimientos de cerdos entre ellos y evitando el contagio. Para cada banda debe haber sólo un día de destete de modo que progresivamente las edades de los lechones de un mismo grupo serán cada vez más homogéneas.

Hay que evitar las adopciones masivas o tardías de lechones. Las adopciones de lechones lactantes deben tender al mínimo (< 20% de lechones traspasados) y éstas deben efectuarse lo más tempranamente posible (dentro de los primeros 2 días post-parto) y siempre manteniendo los movimientos de lechones dentro de una misma banda de partos.

Incrementar las medidas de higiene durante el procesado del lechón:

  • Desinfectar el instrumental empleado para cortar colmillos, colas o castrar entre lechones: Usar dos herramientas de modo que la que no se esté usando quede sumergida en una solución desinfectante.
  • Desinfectar correctamente cordón umbilical y atarlo en aquellos casos en que haya riesgo de rotura.
  • Usar una aguja distinta en la jeringa para cada camada. Tanto para inyectar el hierro como si hay que practicar cualquier vacunación o tratamiento.
  • Cambiar la aguja de las jeringas en cada corral de transición o cebo que deba tratarse.

 

Favorecer la respuesta inmune

El primer paso para conseguir una buena respuesta inmune es asegurar el correcto encalostramiento de los lechones. Una rápida asistencia en partos, una buena sincronización y la aplicación de técnicas como el Split-nurse pueden resultar beneficiosas de cara a asegurar el correcto encalostramiento del lechón.

 

Un buen peso del lechón al destete será esencial para que pueda afrontar la siguiente fase con las máximas garantías:

  • Controlar las diarreas en maternidad.
  • Maximizar la producción lechera de la cerda asegurando un correcto aporte de pienso, agua y evitando temperaturas superiores a 20°C.
  • Destetar al lechón con un mínimo de 21 días. Cuando las condiciones de las transiciones no son las mejores, puede ser interesante retrasar la edad al destete.

 

Es conocido el efecto negativo que puede ejercer el stress sobre la respuesta inmune de los cerdos, pero además este será doblemente negativo si tenemos en cuenta que algunos animales poseen lesiones cardiacas que limitarán la capacidad de compensación del mismo. Por lo tanto, evitar todos aquellos factores que favorezcan el stress resultará en una mejor respuesta defensiva y en una reducción de los fallos cardiacos, en consecuencia menores pérdidas:

 

  • Asegurar unas correctas condiciones de temperatura y ventilación en las distintas fases.
  • Evitar mover los animales en mitad de cualquier proceso.
  • Evitar sobre-densificar: mínimo 0,25 m_/cerdo hasta 20 Kg. PV y 0,75 m_/cerdo en cebo.
  • Dar una alimentación de calidad, tanto en cuanto a apetencia como en digestibilidad, asegurando la ausencia de micotoxinas. En caso de duda, la adición de una sustancia secuestrante puede ser de interés.
  • Evitar la aplicación de vacunas durante la fase de lactación, ya que es en este momento donde ya empezamos a observar signos de infección. En una prueba realizada vacunando animales de un mismo lote de partos con dos vacunas de micoplasma distintas: una dosis (aplicando suero salino la 1ª semana y la vacuna a las 3 semanas) y dos dosis (aplicada a la 1ª y 3º semana de vida) La mortalidad se vio duplicada en los animales que recibieron la dosis vacunal la 1ª semana de vida (mortalidad total: 16.07 frente a 8,1 %).
  • Evitar la aplicación de vacunas coincidiendo con los movimientos.
  • Llevar a cabo un correcto control de parásitos.

 

Tratamiento

 

Ya hemos comentado que la respuesta a los tratamientos antibióticos no es buena y en algunos de los casos puede resultar hasta negativa, sobretodo en aquellos donde el PMWS aparece conjuntamente al Síndrome de dermatitis y nefrotoxicidad (PDNS) ya que al existir lesiones renales la eliminación de las sustancias inyectadas puede verse alterada.

Deben evitarse los tratamientos inyectables generalizados ya que originan estrés y lo único que se consigue es aumentar las bajas por fallos cardiacos. Se consigue una mejor respuesta aplicándolos en el agua de bebida. En aquellos casos en que la diarrea es uno de los síntomas más evidentes puede ser interesante el uso de sustancias alternativas: Acidificantes por ejemplo, para conseguir el control de los patógenos secundarios. El uso de sustancias con propiedades antioxidantes (Vira.-matrix®), también se han mostrado eficaces (12). Separar con prontitud los afectados a cuadras hospital, preferentemente fuera del mismo ambiente, y con buena calidad es lo más aconsejable para los afectados.

 

La sueroterapia se ha mostrado útil en el control del PMWS. Los primeros trabajos publicados describían la aplicación del suero en los cerdos a la entrada del cebadero, el suero se obtenía de un cerdo que hubiese pasado el proceso, pero recuperado, la vía de aplicación era intra-peritoneal y la cantidad de suero aplicada fue 20 ml. Los resultados publicados conseguían reducir la mortalidad considerablemente (7,8), sin embargo esta técnica ha dado resultados muy variables aplicada en otras explotaciones. A partir de los hallazgos comentados en lechones lactantes se probó la aplicación del suero en animales más jóvenes, durante la fase de lactación o destete. En este caso, la sangre se obtiene de uno de los mejores cerdos del cebo, el suero extraído se aplica por vía intra-peritoneal y en una cantidad de 3 ml. Al suero puede adicionarse antibiótico, en uno de los casos se añadió 0,25 mg./ml de Enrofloxacina. El suero se conservó refrigerado si su uso es dentro de los 7 días siguientes o se congela si se espera un uso posterior. La sueroterapia se ha probado tanto en granjas PRRS positivas como negativas sin que en ningún caso haya producido efectos de enfermedad en los animales inyectados. Los resultados que se obtienen con la sueroterapia son variables, posiblemente en función del estado sanitario que posea la granja. A continuación se comentan algunos casos:

  • Granja A: granja de 1000 cerdas en ciclo cerrado PRRS negativa el primer lote de lechones tratado (300 animales) tuvo 6 bajas entre los 7-30 Kg. PV (2%) mientras que sus compañeros sufrían una mortalidad de en torno al 9%. Con la aplicación generalizada de la técnica la mortalidad pasó de 10,7% a 3,6% (medias de 3 meses pre y post tratamiento) (9).
  • Granja B: 300 cerdas en ciclo cerrado, en este caso PRRS positiva se trataron 480 cerdos que tuvieron una mortalidad del 6,4% entre los 7-45 Kg. mientras que el lote control (248 cerdos) alcanzaba el 22% de mortalidad (9).
  • Granja C: 1600 cerdas producción en 3 fases y en bandas de partos de 4 semanas, alta sanidad sólo portadora de Neumonía Enzoótica. Los tres lotes anteriores a la aplicación de la sueroterapia alcanzaron una mortalidad total (destete-matadero) de 16,2% mientras que los 3 lotes siguientes con sueroterapia tuvieron una mortalidad de 4,8%. (10)
  • Granja D: 240 cerdas ciclo cerrado, estado sanitario convencional (PRRS positiva). En esta explotación se aplicó la sueroterapia en combinación con un suplemento alimenticio Vira-matrix® con propiedades anti-oxidantes. La mortalidad previa en 3082 cerdos fue de 21% mientras que los suplementados sólo con Vira-matrix® murieron un 10% (7% con signos claros de PMWS), los tratados además con suero a los 24 días de vida (5 ml.) tuvieron una mortalidad del 8% (4,5% debida a PMWS) y cuando el suero se aplicó a los 5 días de vida la mortalidad fue tan sólo del 7% (2% debido a PMWS).

 

La sueroterapia también se ha aplicado en animales ya afectados, en este caso la cantidad de suero administrada fue superior entre 5-7 ml. la vía de aplicación fue la misma y los resultados obtenidos variables. En las dos explotaciones anteriores donde la supervivencia de los afectados era tan sólo del 10% se aumentó este porcentaje hasta el 48% en la primera y hasta el 58% en la segunda (9).

 

Discusión

 

Algunos de los signos clínicos y lesiones observados en los brotes de PMWS son característicos de un Fallo Cardiaco Congestivo, estos animales presentan también una neumonía intersticial y un agrandamiento de los ganglios linfáticos. Hasta hoy todos estas lesiones han sido atribuidas a la infección por PCV-II, pero cuando comparamos los hallazgos de campo con los hallazgos experimentales tan sólo la neumonía y el aumento de tamaño de los ganglios linfáticos coinciden.

Las miocarditis observadas pueden tener un origen vírico que indicaría una infección temprana, quizás distinta a la infección por PCV-II, puesto que en estas granjas la seroconversión a PCV-II ocurre coincidiendo con la aparición de los signos clínicos (7-14 semanas) y esta seroconversión se produce también en explotaciones que no presentan un cuadro de PMWS, la diferencia entre la presentación o no del cuadro clínico podría estar en esta infección temprana. La coincidencia del cuadro clínico con la seroconversión se podría explicar por el hecho de que la neumonía intersticial producida por PCV-II no haría sino dificultar el trabajo cardiaco aumentando la presión pulmonar y precipitando el fallo cardiaco congestivo en esos animales con lesiones moderadas o leves de miocarditis. Esto explicaría también porque los intentos de normalizar la situación mediante despoblaciones parciales no han sido exitosas; porqué se mueren más machos que hembras (14); porqué el control sobre otras enfermedades que puedan afectar el pulmón reduce la mortalidad y porqué la reducción de los factores estresantes repercute tan positivamente sobre la mortalidad. Además la presencia de una infección temprana explicaría porque la sueroterapia aplicada durante la lactación da mejores resultados que cuando se aplica tardíamente.

A pesar de todo, se necesita todavía mucha más investigación para aclarar la situación presente.

Agradecimientos:

Belén Verdugo Martínez — COROMOTO Diagnóstico por Imagen C/. Príncipe de Vergara, 207 —28002 Madrid

Miquel Vilafranca Compte — HISTOVET C/. Montserrat, 9 - 08192 Sant Quirze

del Vallès - Barcelona

 

Bibliografía:

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