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ETIOLOGIA DE PROBLEMAS ARTICULARES EN OVINO |
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GRACIA, E., VILLA, A., FERNANDEZ, A., ALBIZU, I. Y BASELGA, R.
RESUMENEn este trabajo se ha estudiado la etiología de los problemas articulares del ganado ovino en muestras remitidas al laboratorio pertenecientes a 47 rebaños. En todos los casos al laboratorio se envío líquido articular de uno o varios animales (hasta 6) recogido con una jeringuilla. En cada caso los patógenos estudiados fueron solicitados por el veterinario responsable, realizándose un estudio bacteriológico de las muestras por siembra en los medios de cultivo adecuados. Mediante inmunoperoxidasa indirecta (IPX) se detectó Chlamydia spp. y Visna Maedi empleando anticuerpos monoclonales y Erysipelothrix rhusiopathiae y Mycoplasma agalactiae empleando anticuerpos policlonales. La presencia de M. agalactiae se detectó en el 54% casos en los que se estudio (41), Chlamydia spp. en el 36% (36), E. rhusiopathiae en el 21% (19), y Visna en el 18% (11). De los 41 casos en que se realizó el estudio microbiológico se aisló Staphylococcus coagulasa negativo en el 9% de los casos, Streptococcus alfa hemoliticos en el 8%, Arcanobacterium pyogenes en el 4%, Escherichia coli en el 4% y M. agalactiae en el 46%.
Palabras Clave. Ovino, Artritis, Mycoplasma, Chlamydia, Erysipelothrix
INTRODUCCIÓNLa artritis de ovejas y cabras normalmente tiene un origen infeccioso. Puede estar afectada una sola articulación cuando se produce a través de heridas cutáneas, pero lo normal es que la infección articular se produzca a partir de una infección sistémica y que estén afectadas varias articulaciones (poliartritis). En las artritis infecciosas abunda el líquido articular, más o menos purulento, y es este líquido articular el que se utiliza en la analítica de causas infecciosas. A pesar de la frecuencia con que se presentan este tipo de patologías, en la bibliografía (PubMed) no hemos encontrado ninguna referencia de la prevalencia de los diferentes patógenos implicados. En este trabajo presentamos los resultados obtenidos en nuestro laboratorio en el diagnóstico de problemas articulares de ovino.
MATERIAL Y METODOS
MuestrasDurante los años 1999 y 2000 se recibieron muestras de distintas provincias de España procedentes de 47 explotaciones de ovino en las que predominaban los rebaños lecheros, siendo remitidas por los veterinarios responsables. En todos los casos las muestras enviadas fueron líquido articular recogido asépticamente con una jeringuilla y, normalmente, introducido en un tubo de vacío con anticoagulante. El número de muestras recibidas en cada caso osciló entre una y seis.
Cultivo bacteriológicoTodas las muestras fueron sembradas en Agar sangre, Agar MacConkey, (Oxoid), e incubadas aeróbicamente a 37ºC durante 72 h. Las bacterias aisladas fueron identificadas empleando el sistema API 20E (Biomerieux) o mediante pruebas bioquímicas siguiendo protocolos estándar (Carter y Cole, 1990).
Para el cultivo de Mycoplasmas, todas las muestras se sembraron en caldo de enriquecimiento Friss y Hayflik, (Jones, 1989) y se incubaron a 37ºC en CO2 durante 7 días. Tras un pase a placas de agar Friss se procedió nuevamente a la incubación a 37ºC en CO2 y se revisaron las placas cada 2 días para detectar el crecimiento de colonias. Las placas sin crecimiento se desecharon a los 14 días.
Inmunoperoxidasa indirecta (IPX)Los contenidos articulares se trataron mediante digestión enzimática con tripsina (Sigma, T-4549) al 0,1% en PBS. Las células se lavaron 3 veces en PBS mediante centrifugación a 5000g 1 minuto. La población celular se ajustó a 5 - 6 x 105 células ml-1 en cámara de Neubauver y 10 µl de la susensión celular se deposito sobre portaobjetos multiesferas. Las células se fijaron durante 10 min a -20 ºC en una solución de acetona-H2O2 -PBS (90%, 3%, 7%). La permeabilización se realizó en PBS con un 0,1% de albúmina sérica bovina (Sigma, A- 2058 BSA), 0,5% de NP40 (Sigma, I- 3021) y 10 % de sucrosa (Sigma, S- 8501). Sobre cada esfera que contenía las células se depositaron 10µl del primer anticuerpo, incubándose posteriormente a 37ºC durante 1 hora en cámara húmeda. El segundo anticuerpo se aplicó en las mismas condiciones. Los anticuerpos específicos empleados se relacionan en la tabla 1. Como anticuerpos secundarios, en muestras y controles, se emplearon MAb anti IgG de raton (Sigma A-2304) o MAb anti IgG de conejo (Sigma A-9452) conjugados con peroxidasa (HRPO). Los inmunocomplejos resultantes se revelaron con 9 amino-3 ethyl carbazole (AEC, Sigma A-6926) en Dimethylformamide (DMF, Sigma D-4254) y buffer acetato 50 mM pH 5, contrastadas con Hematoxilina de Mayer (Zymed 00-8001) y montadas con GVA (Zymed 00-8000), se estudiaron a 1000 aumentos.
RESULTADOS Y DISCUSIONLa presencia de M. agalactiae se detectó en el 54% de los casos en que se estudio (41), Chlamydia en el 36% (36), E. rhusiopathiae en el 21% (19), y Visna en el 18% (11). Por cultivo se aislaron Staphylococcus coagulasa negativos en el 9% de los casos en que se hizo microbiología (41), Streptococcus alfa hemoliticos en el 8%, Arcanobacterium pyogenes en el 4%, Escherichia coli en el 4% y M. agalactiae en el 46% .
En nuestro conocimiento no existe ningún trabajo en el que se detalle la prevalencia de los diferentes patógenos aislados en problemas articulares en ovino o caprino. Sin embargo, los patógenos aquí estudiados han sido descritos en muchos textos como productores de artritis (Manual Merck, Linklater). Aunque nuestros resultados en ningún caso pueden considerarse como una prevalencia de la enfermedad sí que confirman la necesidad de realizar un diagnóstico previo en los problemas articulares dada la diferencia en los tratamientos a realizar según el patógeno encontrado.
El estudio macroscópico del líquido articular y la edad de los animales afectados pueden orientar el diagnóstico clínico de las artritis. Así, las bacterias como Staphylococcus spp, Streptococcus spp o A. pyogenes producen un líquido articular purulento y afectan principalmente a animales jóvenes de unos 3 meses. E. rushiopathiae suele provocar el acúmulo de un líquido verdoso, turbio y semicoagulado o fibroso y normalmente afecta a animales mayores de 6 meses y a adultos. Los mycoplasmas (M. agalactiae, M. mycoides mycoides LC, M. putrefaciens y M. capricolum) así como las Clamidias, suelen producir poliartritis en animales de cualquier edad y provocan acumulación de liquido sinovial fibrinoso. El virus de Visna Maedi y el CAE provoca en animales de más de dos años proliferación sinovial y la presencia de unas concreciones duras como "cuerpos de arroz", aunque frecuentemente no se observan alteraciones macroscópicas. Además de estos patógenos clásicos en problemas articulares, hay que considerar la presencia de artritis producidas por Brucella melitensis y Brucella abortus . Aunque el diagnóstico clínico puede ser orientativo, en todos los casos es necesaria la confirmación por el laboratorio para poder instaurar con la mayor celeridad posible el tratamiento específico en cada caso. Es posible encontrar algunos datos de prevalencia de animales que sufren la forma articular dentro de un rebaño afectado por estos patógenos en su forma general, lo que supone una ayuda en el diagnóstico epidemiológico. Así, en rebaños afectados por Visna la forma artrítica es muy poco frecuente y tan sólo se observan algunos casos en goteo; esto concuerda con nuestros datos, donde hemos detectado Visna en tan sólo 2 casos de 11 sospechosos (18% de 11 casos ). En cuanto a M. agalactiae, hay varios datos que orientan hacia el 5% de animales afectados de la forma articular en rebaños con problemas de agalaxia contagiosa. En nuestro estudio se confirmó más de la mitad de los animales sospechosos de artritis causada por mycoplasmas, siendo este patógeno el más frecuentemente detectado, probablemente relacionado con problemas de agalaxia. Respecto a la prevalencia de Clamidia en problemas articulares es difícil obtener datos ya que aunque C.psittacii serotipo 1, que es la causa de abortos enzoóticos, ha sido ampliamente estudiada, del serotipo 2 de C.psittaci no se han encontrado referencias (recientemente la mayoría de las cepas se incluyen en la especia C. pecorum). Aunque se sabe que hay gran cantidad de animales portadores del serotipo 2 en intestino, y que es causante de problemas neumónicos, en nuestro estudio Clamidia supone la segunda causa en cuanto a frecuencia en artritis de ovinos. E. rushiopathiae y el resto de las bacterias aquí aisladas (Staphylococccus spp., Streptococcus spp., A. pyogenes, E. coli) se asocian, en general, a heridas o traumatismos y posteriores contaminaciones con gérmenes procedentes de las heces o el suelo. Aunque la causa pueda parecer accidental y esporádica, en realidad, debido al manejo habitual en pequeños rumiantes (esquileo, corte de rabos, superficies cortantes en comederos y bebederos o rugosas en suelo, pastoreo en áreas de difícil acceso etc.), las artritis a partir de un traumatismo, suponen un porcentaje importante de los casos diagnosticados.
CONCLUSIONESAunque nuestros resultados en ningún caso pueden considerarse como una prevalencia de los problemas de Artritis, sí que confirman la necesidad de realizar un diagnóstico previo en los problemas articulares que al menos incluya a M. agalactiae, Chlamydia y E. rhusiopathiae, dada la diferencia en los tratamientos a realizar según el patógeno encontrado.
Referencias
Jones GE, Low JC, Machell J, Armstrong KComparison of five tests for the detection of antibodies against chlamydial (enzootic) abortion of ewes. Vet Rec 1997 Aug 16;141(7):164-168 Linklater, K.A. y Smith, M.C. Disease and disorders of the sheep and goat. Wolfe, New York, 1993. Pags 94-98. Merck Veterinary Manual. CD Rom. Eighth Edition. 2000. Pepin M, Vitu C, Russo P, Mornex JF, Peterhans E Maedi-visna virus infection in sheep: a review.Vet Res 1998 May;29(3-4):341-367
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